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La tendencia a crear empleo
durante el 2005 continuará, aunque no tan aceleradamente
como en el período que fue desde el 2º trimestre
del 2003 hasta 2004, pero puede estimarse que se generarán
mas de 300.000 nuevas oportunidades de trabajo, contribuyendo
asi con el 3% de la PEA - Población Economicamente
Activa y bajando el índice de Desempleo Total ( con
Jefas y Jefes ) en el órden del 2%. La vedette creadora
de empleo en los últimos dos años fue la industria.
También fue el sector en el que mayor evolución
tuvo el salario. Parte de las estimaciones indicarían
que lo será tambien durante 2005 atribuyéndose
mas de la mitad de esos 300.000 nuevos puestos. No todos serán
puestos técnicos pero, ( tambien lo estimamos ), mas
de 100.000 puestos estarán destinados a personal con
oficios y habilidades técnicas calificadas. La pregunta
que cabe - en términos prácticos - es: podrán
cubrirse estas posiciones con la aguda escases de personal
calificado que ya acuso el año 2004 ? Será una
dificil tarea e implicará creatividad, convicciones,
tiempo y dinero. Todos estamos advertidos de este fenómeno
contradictorio al comparar el alto desempleo con la escases
de mano de obra calificada. Que hacer ? Este año podremos
ir “aproximándonos de a poco” al problema
simulando soluciones para el cortísimo plazo:
• Los empleadores, por el momento, deberán ser
más flexibles en los requisitos exigidos al ingreso,
dedicando mas tiempo al entrenamiento o inducción del
personal que se incorpora.
• Deberemos – todos - considerar el potencial
que demuestren los jóvenes que desean su primer empleo
ya que los “viejos” ni se presentan a reclamar
otra oportunidad en el sector industrial.
• Los jóvenes merecen ser entrenados, mas alla
de lo que significa la contención social. Debe prevalecer
en nosotros un interés real en crear reservas laborales
calificadas para sostener una estructura productiva futura
y destacada. De lo contrario retrocederemos y estaremos condenando
a la propia sociedad.
• El Estado debe proveer algunos medios – a empresarios
y trabajadores – para premiar quiza fiscalmente los
esfuerzos del entrenamiento privado, ya que hace no menos
de dos décadas que el pais no presencia una actividad
manufacturera semejante.
• Los Sindicatos deberán ocuparse de los desocupados
y de la formación de trabajadores para que alcancen
una calificación suficiente dedicada a las empresas
de cada sector.
• No hay ya planes duales ( Como los hubo en el CONET
) ni escuelas-talleres sufucientes para el entrenamiento de
oficios o el desempeño de experiencias técnicas
y se hace necesario volver a la carga con la formación
para el aprendizaje.
Si se trabaja en este sentido, si se enfrenta el desafío,
deja de ser una utopía. Coordinando esfuerzos todo
es posible y confio en que esta coordinación debería
facilitarla el Estado Nacional ya que estos proyectos involucran
politicamente a sectores que tienen un interés concreto
en el progreso de planes de formación. Educar o formar
para el trabajo es una de las grandes deudas nacionales consecuencia
de tantas décadas de política y economía
inestables. Debería convertirse en una causa nacional
o política de estado, única manera de proyectarse
en el mediano y largo plazos. Sería una torpeza –
reitero – perder una nueva oportunidad de desarrollo
del empleo sin formar nuevas generaciones. Pero el crecimiento
jamás es mágico. Se lo debe alimentar desde
los sectores involucrados en él. Empresarios, Estado,
Sindicatos, Servicios y Comunidad deben poner su aporte estratégico
en la solución y estímulo para quienes no tienen
empleo pero aspiran a tenerlo. Todo aporte debe estar organizado
y constituido por normas e instituciones eficaces en la coordinación.
No es un “pecado fiscal” otorgar beneficios a
quienes invierten. No es un pecado social premiar a quienes
retoman el hábito del trabajo. Pero si es pecado quitar
incentivos para que esto suceda y , como consecuencia, transferir
estímulos al sector marginal para que crezca el trabajo
informal hipotecando el futuro del sistema social y previsional.
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