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De acuerdo
a los resultados de la Encuesta Oficial que el INDEC realiza
a empresas de trabajo temporario, en el mes de marzo del 2004
se registraron 67.490 trabajadores temporarios. Sin duda,
puede considerarse una fuerza laboral estratégica ya
que estos trabajadores se destinan a la mayoría de
las empresas que hoy generan empleo y esta creación
de empleo tiene espectativas temporarias. ¿Por qué? Porque muchas
empresas aún ven en el empleo que crean un horizonte
temporario. Es decir: sospechan que el trabajo que tienen
se va a agotar a corto o mediano plazo. Obviamente no pueden
considerar aún – ya que todavía estamos saliendo
de una profunda crisis - que el trabajo que ha llegado a sus
empresas va a permanecer estable. Nuestros empresarios tienen
experiencia suficiente para saber que tanto la producción
como los servicios o el comercio se “pueden cortar”
por nuevos fenómenos económicos como crisis
regionales, precios internacionales, tipo de cambio, mercado
interno, discusiones con Brasil, discusiones entre nosotros
y otras tantas circunstancias que provocan caidas inmediatas
de cualquier actividad empresaria. En tal sentido la evaluación
rápida que hacen es: mi empresa hoy tiene trabajo pero
su duración es incierta, para realizarlo necesito recursos
transitorios, entre ellos, mano de obra temporaria. Y a partir
de esta premisa deciden contratar personal a través
de una Empresa de Servicios Eventuales – o trabajo temporario
– quienes tienen la misión de proveer trabajadores
para la realización de tareas temporarias. Y a partir
de esta propuesta temporaria de trabajo para muchos trabajadores
ocurre algo que se repite en más del 40% de los casos:
ingresan como trabajadores temporarios y en algún momento
las empresas les ofrecen permanecer en sus puestos en forma
efectiva. Una vez más podemos preguntarnos ¿por qué?
Porque a medida que el tiempo nos aleja de los acontecimientos
críticos y el nivel de actividad se estabiliza, o sigue
creciendo, se reestablece lentamente la confianza y los empresarios
quieren “asegurar y consolidar” sus propias estructuras
haciéndolas mas estables y eficaces. A todo esto
hay que sumarle la dificultad en hallar personal técnico
u oficios calificados, situación de escases hoy conocida
por todo empresario industrial, sobre todo, lo que hace mas
frecuente aún la voluntad de confirmar en puestos efectivos
a trabajadores que iniciaron su relación laboral como
temporarios. Posiblemente, de seguir esta tendencia, el 40%
de los 67.490 trabajadores que hoy son temporarios ( casi
27.000 ) se ubiquen en puestos efectivos en los próximos
meses. Y las empresas que generan nuevos puestos de trabajo
demandarán otra cantidad igual o superior de trabajadores,
renovándose así el ciclo una vez más.
Los ciclos económicos y las tendencias de los
mercados, acelerados por la velocidad de los acontecimientos
y las comunicaciones, hacen que el trabajo sea temporario,
no el trabajador. En mi visión - quiza optimista -
de la coyuntura argentina veo que hay tanto por hacer, tanto
por producir y tantos conciudadanos por integrar a la fuerza
del trabajo que aún nos esta permitido pensar que con medidas
de gobierno adecuadas, estables y simples para dar mayores
seguridades y garantías se podrían generar innumerables
puestos de trabajo estables, aún a contramano de lo que indica
la tendencia global.
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